« La luz es una manifestación de la energía.
La luz ilumina las cosas, los objetos, las formas y produce color [...] Estaba
pintando un paisaje y, al descender la luz del sol, casi al ocaso, empezaron
a brillar unos vidrios rotos. Los recogí y los pegué a un cuadro.
Lo puse ante la luz y aquello reflejaba, pero no era lo que yo buscaba [...]
Un día, haciendo un grabado sobre una plancha de aluminio, al hendir
con el punzón, ví que se abrían unos brillos. Al moverme
de un lado a otro percibí que aquellos brillos se iban de un lado para
otro. Empecé a hacer rayas horizontales, verticales, inclinadas, e
intenté descubrir un mundo nuevo, haciendo una grafía nueva
de la pintura »
Así nacía el Reflexismo.